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Como empresa de carpintería metálica en Leganés queremos dedicar este post del blog a repasar la relación innegable entre eficiencia energética y ventanas de PVC. 

Si han asignado una mala nota a tu vivienda en el escala de calificación energética, es el momento de cambiar las ventanas y apostar decididamente por el PVC, material aislante por naturaleza. Una forma clara de ganar en eficiencia.

Recuerda que el certificado de eficiencia energética es un documento obligatorio para alquilar o vender un inmueble. Una mala calificación sería una letra F o G teniendo en cuenta que la escala de calificación comienza por la A. En Ventanas Klem te garantizamos que cambiar las ventanas por unas que no dejen escapar la energía harán que sea más sencillo encontrar inquilino o comprador. ¿Por qué? Pues porque las ventanas de PVC no dejan escapar ni el calor de la calefacción en invierno y ni el fresco del aire acondicionado en verano.

Con la escala de calificación energética los potenciales inquilinos o compradores se podrán hacer una idea clara de lo que gastarán en calefacción. Además, si la instalación de las ventanas está obsoleta, se llevarán una primera imagen muy negativa de la vivienda y sabrán que no es eficiente desde el punto de vista energético. De hecho, un inmueble con una letra G en el certificado de eficiencia energética puede gastar hasta 2.000 euros al año en calefacción, agua caliente y aire acondicionado. 

Una forma clara de ahorrar en calefacción

A la hora de instalar las ventanas hay que valorar la orientación de la casa y las condiciones climatológicas de la zona geográfica en cuestión. Obviamente, cuanto mejor sea la calidad del aluminio o el PVC mejor será la permeabilidad al aire, la resistencia y la durabilidad. Habrá que definir además el tipo de apertura de las ventanas (corredera, abatible, batiente, oscilobatiente, osciloparalela o pivotante).

Por descontado, la calidad del vidrio será determinante. Nos referimos tanto al grosor como al tipo de vidrio, aspectos clave para conseguir el mayor ahorro y eficiencia. Habitualmente, el vidrio tiene un grosor de 4mm. Tendremos en cuenta además el espesor de la cámara de aire ya que el ahorro será mayor cuando más ancha sea esta cámara que se deje entre las ventanas.